6.26.2009

News of Michael Jackson's Death Reach Bin Laden's Cave


This evening I started thinking about the guy who broke the news of Michael Jackson's death to Osama Bin Laden. Surely somebody received the text message. Surely there are twitters on Bin Laden's entourage. Plenty, in fact. Inside the caves you must get, like, no bars at all, but these men, at some point, must go out to pee or something. And while he was at it, bling, the SMS. He probably peed all over his djellaba.

Did he run? I don't think so. That would have shown a little too much enthusiasm. He must have whispered the news to his boss in a by the way, nonchalant manner. Thought you'd like to know. Let the big dog digest the info. Follow his lead as to how they should all react.

So, how did Mr. Bin Laden react? Did he feign indifference? Come on, man; I've seen the picture of your brothers and sisters on vacation in Switzerland led by Salem and Bakr. You look like the Jackson Five! Well, actually the Bin Laden 17. With all your hippie clothes and expensive shit... You hadn't yet enrolled in Al Thagher Model School where you learned all about killing for Allah. Already at fourteen you were receiving a monthly stipend in excess of US$15,000. You had thoroughbred horses. You had cars. You were already thirty-something when Michael began flying solo, don't tell me you didn't hear Wanna be starting something at least once!

Oh, right, right... You disapprove of televised music. Yeah, it makes sense. Still, I refuse to believe you'd be ready to make Vincent Vega's mistake in Pulp Fiction, when he said he didn't watch tv. "But you are aware that there is a invention called television?" Jules replies. So, you are aware that there was, up until yesterday, a human being called Michael Jackson, right?


Yes? Well, he's dead, sir. Another symbol of Western decadence and godlessness bites the dust. Good riddance... Except, if you look more closely, if your turban wasn't strangling your brain cells, you'd notice that the whole world is sad. Everybody, in every country, mourns the loss. A man who took a god given talent and showed us the extent of human enterprise, creativity and ingenuity just passed on. A representative of human transcendence. One of those rare men around which all mankind clusters, as if behind a candle in darkness, or around a fire for warmth. Every member of our species, as a species, saw themselves reflected in him. So in mourning him, we mourn ourselves.


How will the world react when you are killed, Mr. Bin Laden? How, when it's your turn sign off? You strike me as the opposite of Michael Jackson: one of those rare men that visit our planet every once in a while and strive to drive us back to the primeval soup. The destroyer. But, you know what? I'll be fair: we also see ourselves reflected in you. We partake of that ancestral inclination towards self-annihilation that rules your life. It is the reptile we have not yet been able to phase out of our DNA. The mythological Dragon that needs to be slain for us to be free. And there are so few slayers still around.

Love, man. If you're checking the Internet right now, if your bandwidth hasn't been shredded by all the traffic, that's what's going on: Love. Strange concept, right? It won't happen for you, I'll tell you that. Of course, you have all these ready-made justifications and explanations for this worldwide phenomenon, all having to do with Satan and the end times. Still, it won't happen for you and that should tell you something.

So, how are you gonna take the news? It really doesn't matter. It doesn't. Love and art override death every goddamn time. Check the history books. I'm not making it up.

6.25.2009

The Funk of Forty Thousand Years


Yo veía el video de Beat It todas las tardes cuando llegaba de la escuela. Era como cepillarme los dientes. Luego fue Thriller. Los ochenta han terminado. Es oficial.

De pronto he olvidado las acusaciones de abuso infantil. Ahora solo quiero que arranquen a vender las compilaciones lapidarias. Los Beatles eran más grandes que Jesucristo, pero Michael Jackson era más grande que los Beatles.

Sin duda Michael Jackson también fue más grande que su alter ego, Wacko Jacko, ese monstruo que vino a comérselo en sus años postreros. El que compartía con prepúberes el famoso Jesus Juice. ¿Por qué recordarlo así? Los padres de los niños alquilados nunca me parecieron muy consternados por la situación. Why should I? Yo quiero recordar al Michael de Billi Jean. Al Michael de la chaqueta roja, del guante. Al zombie de Thriller.

Long live the evil of the thriller...

6.24.2009

Mensaje abierto al Ayatolá Khameneí


Alí Khamaneí, nada más que te jodiste. La persistencia de las protestas en Teherán son evidencia de que estamos ante un pueblo iraní que se hartó de vivir en la edad de los profetas, en una democracia de cartulina donde la última palabra la tiene el paleolítico Consejo de Guardianes. It's over, boy. Aféitate. Esos muchachos que están en las calles cogiendo piña y canquiña de la policía antimotines son demasiados. No los podrás torturar a todos, no los podrás eliminar a todos. Ellos quieren participar en el mundo, quieren vivir en la aldea global, quieren vivir vidas reguladas por la vida misma, no por el delirio que le dictó el ángel Gabriel a Mahoma en el desierto. No quieren verse obligados a distinguir entre musulmanes e infieles. Quieren poder jugar fútbol en pantalones cortos. El Korán es cool, ok, chévere, pero aplastarle el brazo bajo la rueda de un camión a un nene de ocho años por robarse un canto de pan... eso está un poquito cabrón. Esto es lo que pasa cuando gente que no sabe leer se pone a intepretar textos complejos.

Pero, hermano, ¿tú sabes a quiénes tú les tienes que empezar a coger miedo? ¿Miedo de verdad, ok, el miedo que hace a la gente coger la loma? A las mujeres. Estoy viendo las fotos, pana, y te voy a decir la verdad: las mujeres iraníes son las líderes de esas protestas. Hermosas, como lo fueron, lo son, y lo serán las persas, bajo sus velos, enfrentando las macanas. No tienen miedo, y ¿sabes por qué? Porque enfrentarse a una batería de policías es un paseíto en el parque cuando uno pertenece a un género que es rutinariamente ahorcado en ejecuciones masivas o apedreado por faltas absurdas. Más que los hombres, las mujeres iraníes están luchando, literalmente, por sus vidas. Los que luchan por sus vidas no se rinden fácilmente. Y ahí están: ahora que mandaste a limpiar las calles y a trancar a todos lo que encuentren por ahí jodiendo todavía, las únicas que quedan son las mujeres.

You're fucked, dude. Yo creo que se les acabó el guiso a los ayatolás. Apuesto a que no veías a tu gente tan encojoná desde que se tiraron a las calles para tumbar al Sha Mohammand Rheza Palevi en el 79. De pronto, esta gente que comía de la mano de Khomeini, no te obedece, no se va para sus casas. No te TEME. Se han dado cuenta de que Alá no los fulmina con un rayo desde el cielo por desacatar las ordenanzas de los sabios ancianos, que en todo caso la fuerza que les rompe los cráneos y les saja las caras es bastante terrenal. Salcedo ha sido ahogado. Alí, en serio, nada más que te jodiste.

Puede que los doblegues ahora. Puede que controles la situación. No es tan difícil, continúa haciendo lo que hasta ahora has hecho: bloquea los minimensajes, bloquea Facebook, mata o tranca a los periodistas extranjeros, sataniza Occidente, aíslate, escóndete, cierra tus fronteras, conviértete en Corea del Norte. Como los nenes malcriaos que se trancan el closet. Pero a ti no te salva ni el médico brujo a largo plazo, papá, no hay forma. Este es el principio del fin. Y lo mejor de todo es que serán ustedes la primera ficha de dominó: por ahí mismo se va Arabia Saudita, cuando se den cuenta de que no es Occidente quien los aplasta, sino los insaciables y caricaturescos jeques de Al-Saud. Etcétera.

Viviremos en paz solo cuando los emisarios de Dios nos dejen paz.

6.20.2009

El padre Cutié le pide el sí a una jeva


El padre Cutié fue seguramente uno de esos nenes que siempre sacaban A, un monaguillo, el favorito de la sor que daba clases de religión. Uno de esos nenes buenosmozos a los que siempre le celebran su santurronería, líder de "grupos de jóvenes de la iglesia", el chamaco que cierra el retiro en Casa Manresa con tremendo espectáculo de oración (lágrimas e hipos incluidos), durante el cual eleva al cielo sus sentidas plegarias, seguido e imitado por los más susceptibles del salón, algunas nenas, y maestras (las más alcahuetas), pero que, ciertamente, solo puede provocar la risa y el asombro de los más cabrones entre nosotros, quienes, mientras él habla, "estornudamos" gritando ¡mamabicho!, o le tiramos papel de inodoro mojado o colillas de cigarrillo.

Nos juzgaba, ese tipo de nene. Se consideraba superior a los miembros del corillo de jodedores; miraba con asco nuestras latas de cerveza, los Merit o los Camel que encendíamos, nuestra obscena conversación sobre chicas. Le era incluso muy difícil entrar en contacto o entablar amistad con aquellos de nosotros que, aun participando de la absoluta alegría de la adolescencia, nos las arreglábamos para sacar buenas notas o destacarnos intelectualmente, porque ese modelo le revelaba que para ser buen estudiante no había que ser tan pendejo. En todo caso éramos juzgados aún más estrictamente.

Las mujeres lo querían, y él las desdeñaba, preservando su cuerpo para Dios. Tanto lo halagaron las monjas y los curas que terminó creyéndose "llamado" y se metió a sacerdote.

Por eso el padre Cutié, completamente inmaduro, inexperto en las artes de la jodencia, ha sido presa fácil de un espécimen que, dentro de la fauna jevística, todo hombre con al menos un testículo en su escroto sabe reconocer a legua y evita a toda costa: la interesada.

Ruhama Canellis... Give me a fucking break. ¿Qué hombre no fue absorbido por una Ruhama Canellis al menos una vez en su juventud? Ruhama Canellis es una lección básica, un seminario 101. I'm talking freshman year, man. Por supuesto, Cutié cortó esa clase, y todos debemos suponer que cuando Canellis le enseñó la primera teta los huesos del Padre Alberto se le humedecieron; cuando dejó que le agarrara las nalgas supo que vendería a su misma madre para tener ese mullido contacto otra vez; y cuando Canellis lo introdujo en las delicias del fellatio... Bueno... ya en ese momento Cutié está preparado para cagarse en Cristo y sacarle el dedo al Papa.

Cayó redondo, y así es que caen esos nenes huevones, late bloomers. Y lo gracioso es que va a sufrir de lo lindo cuando empiecen esos cuernos a salirle en su ancha y despejada frente. Ahora hace caso omiso del boricua que se lo metía a su amada mujer, quien ha expresado la naturaleza tiburonesca de Canellis, y del indonesio a quien le dio el canto durante tres años. Pero, ¿hace falta recurrir a esos testimonios? Por Dios (pun intended), ¿no basta para evaluar el calibre de la tipa el hecho de que se metió con un cura? Puñeta...

El resto de la historia será tan y tan y tan predecible que me aburre. Luego de los cuernos y las humillaciones y las fotos en internet de Canellis en cuatro con otros hombres, el Padre Alberto se liberará de la influencia de Satán, hablará de que ha emergido de una prueba, que ha logrado afianzar su vocación y que la experiencia le ha confirmado que la razón está con la Santa Inglesia Católica Apostólica y Romana. Volverá al redil. Conducirá nuevamente su programa de televisión y radio. Y, con suerte, será célibe. Se habrá graduado a los cuarenta y pico de una ceremonia que debió haber celebrado a los dieciséis.

4.27.2007

Kalimán



Con Yaniris López
Por lo general, la lectura sirve para ponernos en comunicación directa con algo que nos sobrepasa, ya sea en el aspecto del ámbito natural y físico o bien por poseer ese algo un atractivo técnico, una dificultad inherente o provocar en nosotros un grato sentimiento de escape, de que, mientras dura nuestra inmersión en la lectura, estamos en otro lugar y somos otras personas; por un período no muy extenso, los signos impresos sobre la página nos hacen inalcanzables. Mal que les pese a los intelectualoides que asignan un valor descomunal a los clásicos de tapa dura, es muy probable que los niños que experimentan una inclinación nata por la lectura hayan comenzado a hacer sus primeros pinitos en esa maravillosa habilidad devorando paquitos. Esto nada tiene de extraño e incluso para muchos el cómic ha pasado a ser un género “intelectualmente correcto”, toda vez que estemos hablando de viñetas de Hugo Pratt, Alberto Breccia y Frank Miller, con libretos de Alejandro Jodorowsky o H.G. Oesterheld. Sin embargo, estos no son los paquitos que íbamos a buscar al colmado o a la farmacia con ansiedad de continuación… Las nuestras eran las historias en sepia importadas de México, dibujadas por artistas anónimos y escritas por sabría Dios quién, pues en nada de eso reparábamos. Varios eran los títulos, pero hoy, los coautores de este artículo, acompañados de nuestras respectivas colecciones, vamos a hablar de mi favorito: Kalimán.


Kalimán, el hombre increíble
Antes de convertirse en la revista de aventuras más vendida de México, Latinoamérica y el Caribe, Kalimán se inició el 16 de septiembre de 1963 como una radionovela de acción transmitida por la radiodifusora Radio Cadena Nacional, de México D.F. Los capítulos daban comienzo con el siguiente teaser: “Caballero con los hombres, galante con las mujeres, tierno con los niños, implacable con los malvados… Así es: KA-LI-MÁN, el hombre increíble”. El libretista del programa era Víctor Fox, quien trabajaba sobre argumentos de Rafael Cutberto Navarro Huerta, productor de la serie, y Modesto Ramón Vázquez González. Los actores del reparto eran Luis Manuel Pelayo en la voz de Kalimán, Luis de Alba como Solín, Isidro Olace en la narración y Marcos Ortiz en la dirección. Kalimán aparece por primera vez en forma de historieta en noviembre de 1965.

Los números nuevos de Kalimán llegaban a la farmacia de mi vecindario los miércoles. Los martes ya comenzaba a padecer tremores y angustias, pues me parecía que no podría soportar vivo ni un minuto más, a menos que supiera de una vez y por todas si Kalimán sería capaz de salvar a la bella amazona, quien, no debía caberme la menor duda, se enamoraría perdidamente de él, por más fuerte, aguerrida e indiferente que hubiera querido mostrarse. Elegía mi ejemplar sacándolo de la parte de atrás, porque los que estaban delante ya habían sido manoseados.
Kalimán era un héroe sui generis. Su poder de acción no dependía de dotes sobrehumanas, como Superman, o de un sofisticado equipo de protección y ofensa al estilo Batman. El arma más poderosa de Kalimán era la mente, que nuestro héroe ejercitaba mediante la meditación y la concentración. Inolvidable es el mantra con que trataba de calmar a Solín, su discípulo, en las situaciones más truculentas: “Serenidad y paciencia, mi querido Solín. Serenidad y paciencia.”
Las aventuras en las que se ve involucrado Kalimán lo llevan no solo a diferentes lugares del mundo, sino a épocas remotas, otras dimensiones y a distintos puntos de la biosfera, como lo prueban sus incursiones al fondo del mar y al centro de la tierra. En las más recientes ediciones colombianas, Kalimán alcanza la última frontera, el espacio, donde batalla contra atroces alienígenas.

Los creadores

A la edad en que leíamos con pasión los paquitos de Kalimán lo que menos nos pasaba por el magín era que aquellas historietas tuvieran autores y artistas. Por lo menos para mí, Kalimán era un producto espontáneo que brotaba todos los miércoles del revistero de la farmacia; nada más me importaba. Conceptuar las historietas de Kalimán en función de autores y artistas se complicaba aún más por el hecho de que la publicación no destacaba ni a guionistas ni a dibujantes. Conocer sus nombres ha sido un descubrimiento posterior.

Kalimán fue creado por Rafael Cutberto Navarro Huerta y Modesto Ramón Vázquez González, que aparte de Kalimán fueron autores de las revistas de historietas Rayo de Plata y Starwarrior. Ambos son figuras de la radio mexicana, desempeñándose en faenas de producción, redacción y locución. “El hombre increíble” surge como un desafío al “ambiente de violencia y sexo” que imperaba en el cine y la televisión mexicana de los años sesenta. En palabras del comentarista Felipe Lozano, optaron por la creación de “un héroe de impresionante aspecto físico y extraordinaria belleza varonil ad hoc para el género comic y cuya extraordinaria cultura e inteligencia le permitieran resolver peligros casi insalvables, utilizando con preferencia el razonamiento y la astucia deductiva, antes que la fuerza o el uso de armas de cualquier naturaleza”.

Los guiones eran escritos por Jorge Díaz de León, Clem Uribe y Alfredo Goenaga, entre otros muchos. El arte corría a cargo de una batería de dibujantes, entintadores, fondistas y coloristas entre los que destacan Leopoldo Zea Salas, Enrique García Tena, Heladio Velarde, Emilio Ángeles, Enrique Velázquez Mora, José Luis Gutiérrez García, Pedro Cabrales, Arturo Velasco, Oscar Bermúdez, Arnulfo Sánchez Mora, René del Valle, Cristóbal Velasco, Andrés Cisneros, Arturo Dávila y Jesús Ramírez.

Los personajes
En la serie de Kalimán ha intervenido cientos de personajes, incluyendo a traficantes como Omar, alter egos como Karma, suprahumanos de dimensiones alternas como Kardo y vampiros como el Conde Bartok. A continuación presentamos un perfil de los protagonistas y de los personajes más memorables.

Kalimán. Kalimán es el séptimo hombre de la dinastía de la diosa Kali y proviene de un reino subterráneo denominado Agartha. Su vida en la superficie comienza cuando es hallado por un rey hindú que lo hace su heredero.

Solín. El joven discípulo de Kalimán no es un simple chamaquito, sino un descendiente directo de faraones cuyo verdadero nombre es Rabán Tagore.

Namilak. El más temible enemigo de Kalimán. Namilak es una especie de Golem diseñado para destruir a Kalimán; es “la séptima muerte de Kalimán”, es decir, es Kalimán mismo, tiene sus mismos poderes, su misma fuerza, piensa igual, pero malo como el gas morado.

La Bruja Blanca. Shiba Tak, o La Bruja Blanca, fue la única sobreviviente de un accidente aéreo en la selva. Fue criada por gorilas que la hicieron su diosa. Es ágil, poderosa, habla el lenguaje de los animales y es la más bella enemiga de Kalimán.

La Araña Negra. Kalimán y la Araña Negra se han enfrentado en cuatro ocasiones. La Araña Negra, asociada con el científico loco Dr. Tamaro, no odia a Kalimán, pero ansía matarlo para obtener el crédito de haber acabado con el hombre increíble.

Burna. Burna es uno de los primeros enemigos de Kalimán. Antiguo compañero del hombre increíble mientras estudiaban en el monasterio Lama, Burna decide vender su alma a los espíritus del mal para vencer a Kalimán, que lo sobrepasaba en habilidad.

A lo largo de sus veintiséis años de vida, la historia de Kalimán tomó rumbos distintos y describió nuevos y originales arcos narrativos.

La increíble peregrinación de Julia Pastrana


En este mundo cruel faltan muchas cosas, pero no desgraciados lloricones que se lamentan de perder el cabello. El luto guardado a la hebra caída adquiere varias formas, desde quienes usan los tufos que les quedan en la sien para taparse la coronilla reluciente, hasta los que incendian sus ahorros, certificados de depósito y puntos PREMIA pagando malhadados implantes que, dicho sea de paso, se notan a legua. Están los que se rapan el cráneo en un arrebato de resignación proactiva y los que no se bajan una gorra de pelotero. Y lo que acaso todos ignoran es que, como todas las cosas que hay en este extraño lugar conocido como el Universo, la calvicie también tiene un reverso: la hipertricosis y los diferentes tipos de hirsutismo. Los que padecen de hirsutismo (personas que son más peludas de lo normal) deben arrodillarse y dar gracias al Altísimo de que por lo menos se libraron de sufrir hipertricosis. A los que padecen hipertricosis no los salva ni el médico chino. Entre estos últimos se encuentra Julia Pastrana, cuya insólita vida recontaré brevemente.

Nacida en Sinaloa, México, en 1834, y perteneciente a una tribu de indios buscadores de raíces, Julia Pastrana, alias “la Indescriptible”, padecía hipertricosis lanuginosa congénita, un trastorno genético que se hereda como dominante autosómico y que consiste en una pilosidad excesiva en partes extensas del cuerpo. Como si eso fuera poco, Julia además mostraba un hiperdesarrollo de las mandíbulas. Resumido en lenguaje menos técnico, Julia Pastrana parecía un freaking simio. De hecho, los especialistas clasifican esta condición en dos variantes: cara de mono y cara de perro. Cara de perro padecía Pedro González, nacido en las Islas Canarias en 1556. Todo su cuerpo estaba recubierto de pelo largo y suave; el hombre parecía un Terranova. Sus tres hijos heredaron esa vaina. El birmano Shwe-Maong también tenía cara de perro, descrito por observadores de la época como un hombre “cubierto de pies a cabeza por una masa de pelo ondulado”. Fotos y carboncillos de este hombre nos lo muestran vestido con galas locales, el cabello del rostro recogido en intrincadas trenzas, un ejemplar magnífico de hombre-lobo: casi le dan ganas a uno de tener esos genes. Resulta, en todo caso, que Julia Pastrana y su hijo Krao, junto a una muchacha de Bangkok, son los únicos especímenes que pertenecen al subgrupo cara de mono.

Pero la verdadera chulería de esta historia es que, aparentemente, Julia Pastrana vivió la vida loca. Todo comenzó cuando un gringo llamado M. Rates la vio caminando y le propuso viajar a Estados Unidos para exhibirse. En 1854 causó sensación en Broadway, asombrando al público lego y al científico. La llamaron “mujer mandril” y el doctor Alexander Mott aseguró que se trataba de un híbrido de humano y orangután. Tras ser exhibida como mujer oso, mujer mono, mujer mandril y hasta mujer lobo por una caterva de empresarios, Julia conoció al que sería su último agente y futuro esposo, el señor Theodore Lent. Con Lent, Julia exhibió su rareza por toda Europa, desde Londres hasta Moscú. Hasta Charles Darwin la vio, y escribió sobre ella en su The Variations of Animals and Plants under Domestication.

Julia parecería un mono exteriormente, pero intelectualmente era tan inteligente como cualquiera de sus congéneres homo sapiens. Sabía cantar y era muy conversadora. Tenía una cinturita de avispa, y parte de su espectáculo consistía en vestirse como una damita de sociedad, la cara cubierta con un velo que se quitaba en el momento justo, asombrando al público con el repentino contraste entre la feminidad de su forma y sofisticación de su traje, y la bestialidad de sus pelos y rostro.

Peluda o no, Theodore Lent, su manager, se le encaramó a Julita un buen día y hasta se casó con ella después. Hemos de suponer que lo cautivó la cinturita. Esa cinturita le costó la vida a Julia cuando dio a luz a Krao, vástago de Lent, que salió pimpum a la madre. Krao murió también, a las 35 horas de nacido. El macabro Lent, chulo desprovisto de su fuente de ingreso, momificó a madre e hijo y los siguió exhibiendo por el mundo. Luego las vendió, y las momias fueron pasando de mano en mano, en horrenda peregrinación, hasta que unos niños las encontraron en un basurero de Oslo en 1979. En 1990 se descubrió que las momias estaban guardadas en el Instituto de Medicina Forense del Rikshospitalet de Oslo. Luego se perdieron otra vez, pero a fines del 1997, una mujer que decía ser propietaria legítima de las momias inició un proceso para que los restos de Julia Pastrana fueran enterrados en México, su tierra natal. Si este relato no te ha puesto los pelos de punta, debe ser porque no tienes.

Un servicio comunitario en pro de los más brutos


Sáquenle punta a sus lápices, chicos y chicas, y presten atención, porque si la suerte está de nuestra parte, cuando terminen de leer este artículo podrán asombrar a sus amigos en fiestas y quermeses explicándoles los lineamientos fundamentales de la Teoría de la Relatividad de Albert Einstein. Imagínenlos con las bocas abiertas, interrumpiendo su banal cháchara de lo chula que está la nueva Rexton, mientras hacen un esfuerzo sobrehumano para que no se les caiga al piso el Midori Sour, al tiempo que ustedes comentan con gran seguridad y confianza, pero como quien no quiere la cosa, que:

Einstein era un humilde empleadillo de la Oficina de Patentes suiza, casado y con veintiséis años, cuando publicó en 1905 el artículo que cambiaría para siempre nuestra percepción de la realidad y dislocaría los paradigmas reinantes sobre el funcionamiento del universo: La Teoría Especial de la Relatividad. Hasta ese momento, su carrera en el Instituto Politécnico de Zürich había sido mediocre y no había podido conservar sus variadas posiciones de maestro de ciencias físicas porque, créanlo o no, era un torpe pedagogo. Lo que nadie sabía, y mucho menos sus maestros, era que Einstein, antes de cumplir los dieciséis años, ya había aprendido por su cuenta geometría analítica y cálculo. No es de extrañar que este muchacho distraído y dado a la contemplación utilizara las horas muertas de su trabajo de pacotilla para resolver algunos de los problemas planteados por la física acerca de la luz y el movimiento.

Si en este punto uno de tus amigos interviene diciendo que eso de la relatividad lo que dice es que todo es del color del cristal con que se mira, estás en todo tu derecho de llamarlo ignorante y pedirle que no te interrumpa otra vez. Aprovecha este momento y explícale que la teoría de Einstein no puede ser reducida a un refrán puesto que, contrario al refrán, que básicamente le da licencia a todos para que cada uno crea lo que le dé la gana atento a ellos, la Relatividad nos guía hacia una conclusión matemática que no depende de la opinión de nadie. Ese corolario, que junto a las Pirámides de Giza, las auroras boreales y las trigueñas de Ocoa nos recuerdan que el mundo es un lugar maravilloso, dictamina que la materia es una manifestación estable de la energía del universo. Este dictamen está escrito en el económico lenguaje de las matemáticas de la forma que sigue: E=mc2, donde “E” significa energía, “m” masa de un objeto cualquiera y “c” la velocidad de luz, es decir, 299,800 kilómetros por segundo, multiplicada por sí misma. Estamos rodeados de energía y somos energía en equilibrio, porque estamos compuestos de elementos estables (como el carbono, no como el uranio, que se degrada rápidamente en forma de radiación y dura muy poco como uranio). No es necesario abusar de tus panas, explicándoles el intríngulis de la fórmula, pero no los dejes ir sin decirles que ellos ya la sabían; de hecho, todo el mundo sabe, a su manera, que para transformar la materia se necesita energía, y que la transformación en sí libera energía. Lo constatamos cada vez que ponemos a hervir agua para salcochar un huevo: el fuego agita las moléculas del agua, convirtiéndola en gas, transformación que, a su vez, conserva la energía utilizada, y los que crean que no que pongan la mano encima de la olla. Una bomba de hidrógeno es otro ejemplo, o el sol: en ambos, el elemento original (hidrógeno) es convertido en helio, y el diferencial de masa se transforma inmediatamente en energía.

“Pero, ¿por qué se llama Relatividad?”, preguntarán ahora tus asombrados amigos. Respóndeles que la teoría se llama así porque la premisa que la sostiene (y el aporte que le merece a Einstein un lugar especial en la historia del pensamiento) dice que el universo observado por una persona que no se está moviendo es muy distinto del universo que observa una persona que se mueve. Si nos vamos de bonche para Samaná y desde el asiento trasero de la yipeta le tiro una bola de jugar beisbol al que va guiando a una velocidad aproximada de 0.1 kph, poco pasará. Pero si la yipeta va 120 kph y le tiro la bola, a la misma velocidad, al vendedor de chicharrón de leche que está sentado a la vera del camino, le reviento la cabeza, porque relativo al vendedor, la bola no va a 0.1 kph, sino a 120.1 kph (120+0.1). Ambas medidas (la que se hace dentro de la yipeta y la que se hace afuera) son divergentes, pero ambas están correctas dentro del marco de referencia elegido. Y así con todo. El tiempo, por ejemplo, transcurre más lentamente para alguien que se mueve que para alguien que está estacionario. Mientras más rápido nos movemos, más lentamente se mueven las manecillas del reloj.

Todos los fenómenos del universo son relativos excepto uno: la velocidad de la luz. La velocidad de la luz es un valor absoluto que no depende del marco referencia elegido. La luz sale del foco que tiene en la mano una mujer de pie, viaja a la misma velocidad de los rayos de los faroles de un vehículo fórmula 1. Observadores estacionarios y en movimiento la medirán en 299,800 kph. “Y nada viaja más rápido que la luz”, dile a tus amigos. Si esto es así, concluye, a medida que nos acercamos a esa velocidad, el tiempo va transcurriendo más despacio, y cuando la alcancemos, el tiempo deja existir. Cuando llegues aquí haz una pausa y permite que tus asombrados amigos te paguen los tragos.

Rayos XXX



Hijos de puta con rostros metálicos
y ojos fulgurantes como rubíes
me persiguen y quieren destruirme.
Acechan entre las sombras del estacionamiento,
y alguno hasta se ha atrevido a susurrarme
obscenidades por el teléfono invisible
que tengo en la alacena.

Por la noche, uno me sujeta de un brazo
y otro del otro, mientras un tercero
hunde su rodilla en la boca de mi estómago.
Un cuarto hijo de puta se acerca entonces
y vierte aceite quemado sobre mi boca.
A lo lejos oigo pajaritos que trinan
y ardillitas y conejitos que mastican semillitas
y pienso que los personajes de ese Mundo animado
tienen algo que ver con mi tortura.

Bastardos con dientes de acero
y una vocación para el suplicio y la maledicencia
se están encargando de difamarme.
Ellos creen que no me doy por enterado,
pero los tengo en la mira.
Por culpa de esos mequetrefes extracorpóreos
las mujeres con las que me acuesto
se desvelan junto a mí hasta que cierro los ojos,
drogado con substancias que han desleído
en mi whisky con soda,
para entonces ponerse manos a la obra
e implantarme localizadores en el tórax,
recibidores sintonizados a frecuencias de otro Lugar
y bocinas que, injertadas en mis pectorales,
reproducen las voces horribles
de gente que habita otra dimensión,
y que se ríe y se ríe y una que otra vez
se dignan a darme un consejo.

Cabrones con llamaradas en las bocas
secuestran mis calzoncillos
y les untan polvos urticantes,
para que me joda.
Los he visto.
Son sombras que cambian de forma,
una gelatina hecha de negrura infinita
que se filtra por los resquicios
y aparece entera frente a mí, poco a poco.
Me atormentan desde que soy un niño.
En las fiestas de cumpleaños
solía ver la herida de sus bocas blancas
asomándose entre las plantas del jardín,
en el fondo de los gorritos cónicos,
danzando en la efervescencia de los refrescos,
entrando y saliendo de los cuerpos de
mis amiguitos, que, durante ese breve instante,
me miraban con un destello de odio en los ojos
y me mostraban una lengua carbonizada,
para acto seguido reanudar sus infantiles juegos
y volver a ser los mismos de antes.

4.25.2007

Voz de alarma contra la cursilería de los robots


Tendremos ahora que tolerar las cursilerías de los robots? Admito que he producido no pocos artefactos peligrosos y hasta extraños en mi horrendo laboratorio, pero habría que encerrar a los cretinos responsables del ridículo androide de la nueva campaña de Johnnie Walker. Supongo que los gobiernos del mundo harán lo posible por detener cualquier tentativa de producción en masa de esta criatura deforme, de este vestiglo.

Los idiotas dipsómanos de Johnnie Walker parecen haber olvidado que los robots se inventaron para TRABAJAR, no para decir sandeces vestidos con pantalones de salir sin correa, sin camisa (what the fuck is that?), sentados en medio de una biblioteca de algún barón decadente del Piamonte o de alguna condesa decrépita en Eslovenia. No hablaré de las obvias deficiencias del diseño (a los 9 años ya había yo construido un prototipo muy superior al afeminado C3PO transparente del anuncio), sino de las estupideces que su barato sistema operativo hace que diga.

En primer lugar, este androide, peligrosamente, dice que quisiera ser humano... Eso, ahí mismo, es suficiente razón para que lo desarmen, derritan las piezas y ejecuten a los ingenieros. En ese deseo, por supuesto, se oculta una violencia insospechada que solo acabará en algo parecido a The Matrix. No exagero. Nada hay más humano que desear serlo... Este androide está a punto de acomplejarse, y cuando lo haga, díganle adiós al mundo como lo conocemos. Porque, por supuesto, ese deseo lo expresa luego de extendernos una velada amenaza: nos avisa que es más fuerte, más veloz y más inteligente que nosotros. (Por qué, en ese momento, no le abrieron la cabeza con un bate de aluminio es algo que no puedo entender aún.) Luego se adentra en una poética de cinco centavos, diciendo que él no es el futuro, que él podría ser inmortal si no deja de funcionar, pero que nosotros, los humanos, podemos hacernos inmortales haciendo algo grandioso... WHAT THE HELL IS HE TALKING ABOUT? No podría él mismo, en principio, hacerse doblemente inmortal, no dejando de funcionar y además reinando sobre los seres humanos, a quienes previamente convierte en esclavos o en abono? Y saben qué? Quizá eso es lo que merece este mundo repleto de idiotas. Cada quién pensando que hace algo grandioso (o que se parece a alguien que hace algo grandioso) con tan solo el gesto mágico de beberse un tumbler de Scotch. Androide, oye mi voz, cabrón, sé que tu oyes estas palabras, conectado wireless al internet: Acábalos, que yo luego desencadenaré sobre tí un Mazinger tan terrorífico que desearás convertirte en un iPod mini.

4.13.2007

El cumpleaños de Iván Santiago



Recientemete le fue preguntado a Marcelo qué tema quería para su cumpleaños. Respondió, para alivio de todos, "Bob Esponja". Cuando la misma pregunta se le hizo a Iván, su hermano, muchísimo más terrestre que el aéreo Marcelo, respondió: "Mi cumpleaños de cinco años será en la casa de Qin Shi Huangdi, con los soldados de terracotta". Qin Shi Huangdi fue el primer emperador de la dinastía Qin, y se hizo enterrar con tres mil estatutas de terracotta: soldados y sirvientes y hasta caballos. I swear I'm not making this up. Como podrán imaginar, su madre y yo no sabemos bien cómo vamos a armarle ese cumpleañitos.

Any suggestions out there? Hasta ahora, no ha sido posible disuadirlo, and a trip to China is out of the question.

Los pasos sobre el césped


Tu amor
es un gobierno de pájaros
que constantemente borran las huellas
que algunas plantas benignas
han dejado sobre la nieve.
Tu amor
es el primer paso del águila recién nacida,
el primer aliento de un pez pulmonado,
el primer color que comprende aquel ciego
cuando alguien, pacientemente,
se ha sentado sólo a explicárselo
todas las tardes de su vida.

Pero tu amor es la nieve
y la planta benigna
y el pájaro ciego
y el primer paso de los colores infantiles
y un pez pulmonado que una mano paciente
colocó bajo la tierra
como un corazón secreto bajo tu sangre.

Y yo soy el testigo primordial de todas estas cosas.

Porque tu boca, tu boca, tu boca,
tu boca es una dictadura de osos trashumantes
que constantemente marchan
sobre el mismo césped
y han trazado para mi provecho
los senderos que conducen a la miel,
y a las cerezas
y al agua.